El Huracán Erin, un «monstruo» de categoría 4, provoca evacuaciones masivas en la costa este de EE. UU.
Por Axion
A pesar de que su ojo se mantendría en alta mar, el enorme tamaño y la potencia del huracán Erin, el primero de la temporada atlántica de 2025, lo convierten en una amenaza letal. Las autoridades han ordenado a miles de turistas y residentes abandonar las islas de Carolina del Norte ante el riesgo de olas gigantes e inundaciones catastróficas.
Miami, EE. UU. – El Centro Nacional de Huracanes (NHC) describe al huracán Erin como un sistema «extremadamente peligroso». Tras un proceso de intensificación explosiva durante el fin de semana, el ciclón alcanzó la categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, con vientos máximos sostenidos de 220 km/h y ráfagas aún más fuertes. Actualmente se desplaza al norte de las Bahamas, en una trayectoria paralela a la costa estadounidense.
Lo que más preocupa a los meteorólogos no es un impacto directo, sino el inmenso tamaño del huracán. Sus vientos con fuerza de huracán se extienden hasta 130 kilómetros desde su centro, y los vientos de tormenta tropical abarcan un radio de casi 370 kilómetros. Esta vasta área de influencia garantiza que sus efectos se sentirán a lo largo de cientos de kilómetros de costa, desde Florida hasta Nueva Inglaterra.
Evacuaciones en plena temporada turística
La amenaza más inmediata se cierne sobre la frágil cadena de islas de barrera de Carolina del Norte, conocidas como los Outer Banks. Las autoridades del condado de Dare emitieron una orden de evacuación obligatoria para todos los turistas en la isla de Hatteras, que entró en vigor hoy lunes. A los residentes se les ha ordenado evacuar a partir del martes por la mañana.
El principal temor es que las olas, que podrían superar los 7 metros de altura, inunden y destruyan tramos de la Carretera 12, la única vía que conecta estas islas con el continente, dejando a quienes se queden completamente aislados. «Esta no es la semana para nadar en el océano. El riesgo de las corrientes y las inundaciones será potencialmente mortal», advirtió el servicio de emergencias del condado.
El impacto indirecto: una amenaza subestimada
Aunque el centro de Erin pase a cientos de kilómetros, el NHC ha advertido sobre varios peligros severos para toda la costa este:
- Corrientes de resaca letales: Las playas se volverán extremadamente peligrosas, incluso para los nadadores más experimentados.
- Inundaciones costeras: La combinación de la marejada ciclónica y las mareas altas (mareas rey) provocará inundaciones significativas en zonas bajas.
- Erosión de las playas: Se espera una grave erosión de las dunas y playas, que son la primera línea de defensa natural para muchas comunidades costeras.
Erin es un recordatorio contundente de las proyecciones para esta temporada de huracanes, que se esperaba «superior a lo normal» debido a las temperaturas oceánicas inusualmente cálidas. La rápida intensificación del huracán, que pasó de tormenta tropical a un gran huracán en poco más de 24 horas, es un fenómeno que los científicos vinculan cada vez más con los efectos del cambio climático, sirviendo como una poderosa advertencia de la nueva normalidad en el Atlántico.
